PCC

Exposiciones 2017

Por Angelina Guerrero

Consciente de muchas de las exposiciones buenas que sucedieron en Bogotá el año pasado, a las que quise haber ido y no fui, tal vez por estar viendo más del arte internacional que del nacional, hago el ejercicio de ir para atrás y hacer memoria sobre lo que sucedió en el mundo del arte local de forma cronológica.

Y así empezó mi año de exposiciones: Una hoja cuadriculada, sobredimensionada, ubicada en la pared de una panadería del barrio La Macarena, que dice a puño y letra en lo que pareciera un esfero BIC: UD ES TAMAL! Obra de la artista Alexandra Arciniegas, alias Architk.

Y de la panadería a una de las galerías más destacadas, Casas Riegner: El ejercicio escultórico de una topografía levitante frente al ventanal de la galería, de la artista Leyla Cárdenas, RECONOCER: Juego de las palabras, palíndromos y/o capicúas, esas que uno puede leer igual al derecho y al revés, como el video de la exposición o las telas con velos deshilados. Una crítica a los rastros y las huellas que deja el ser humano sobre la naturaleza, hecha con suma delicadeza y gran uso de materiales.

Y en el barrio San Felipe: Teletransportación directa al stand de Untitled o alguna feria internacional conceptual contemporánea, Think Inside The Box, del colectivo Carne. Y en la misma galería, juntos pero no revueltos, la exposición de Paulo Licona, Venganza positiva. El tipo de exposición que uno raramente olvida por la sensación que como espectador enfrenta: paredes blanco-rosadas, lenguas de vaca tatuadas y selladas al vacío que dicen CARNE, banderas en arcoíris, dorado y negro con la etiqueta de identificación militar del apellido CARO, Barney después del quirófano a la entrada en el piso, entre otras obras, que dan humor y sarcasmo al show.

Y por no ir muy lejos, cuando KB se preparaba para celebrar el segundo aniversario y dar la bienvenida al proyecto ArtBo Fin de semana,- o como algunos memes lo tildaron “ArtBo FDS Fuera De Serie”-, se presentó la exposición del artista mexicano, radicado en Nueva York, Pablo Helguera. ¿Qué decir de sus obras después de verlas? Genialidades provocadoras. Nos pone a todos los del mundo del arte como cómplices en la creación de mitos -y verdades- artísticos a través de caricaturas al mejor estilo New Yorker.

Y del arte conceptual al arte de la mesa: Un puesto en la mesa, en Espacio Odeón. Una exposición que como se intuye por el nombre, trata sobre la comida. La comida en el sentido estético, social, político; los sistemas de producción, distribución y consumo. La obra del artista alemán Christian Jankowski habla bastante bien, y con humor, del sistema inmersivo de comercio y lo amplifica con lo absurdo de tener que “cazar” para alimentarse en la vida contemporánea. Lo hace con arco y flecha en un supermercado haciendo honores a lo arcaico y absurdo de la comercialización de productos. Sentimiento generalizado en varias de las obras exhibidas.

Y llevando el arte a lo institucional, grandiosa la exposición de los carpinteros. La crítica es tratada con ironía y lo absurdo con humor. Ese carácter ambivalente de la situación cubana parece ser caldo de cultivo y fuente inagotable de inspiración para este dúo de artistas. Las obras, que no pudieron exhibirse totalmente el día de la inauguración por problemas con aduana -la exposición en su totalidad abrió unos días después- son sin duda una de las mejores representaciones del arte contemporáneo por lo auténtico, tanto formal como conceptual y por el lenguaje subversivo, pero sin duda por la agudeza visual que tiene la exposición. “La cosa esta candela” y que haya fuego en 2018!

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